Las 5 cosas que más odia Libra



Los nativos del signo de la balanza tienen motivos para odiar a ciertas cosas y a cierto tipo de personas. Alguna de estas razones son valederas y otras muy cuestionables... como todo lo que tiene que ver con uno de los signos más complejos y desconcertantes. 

1. El silencio
Los Libra no ven con buenos ojos a las personas que hablan en voz baja o que les piden que le bajen el volumen a su música. Y es que los nativos del signo de la balanza odian el silencio. Les parece una negación de la vida. Y en cierto sentido tienen toda la razón. 

Sin embargo, cuando se les tiene por compañeros de trabajo o de estudio, más vale resignarse a que usen la música más estruendosa para concentrarse o ser más productivos. Y, desde luego, es mejor evitar ir al cine con un Libra, pues no se callarán durante todo el tiempo que dure la proyección. 

2. Los que hacen daños a los animales 
Los Libra creen en el equilibrio a toda costa, y por ende en el Karm
a. No apoyan ninguna forma de injusticia, y sobre todo detestan el daño que se hace a la parte más indefensa de nuestro planeta. Entre ellos se cuenta el mayor número de vegetarianos y de militantes por los derechos de los animales. Prefieren evitar a los que apoyan las corridas de toros, y suelen tener más de una mascota en sus casas, atendidas a cuerpo de rey. 

3. Las aventuras de una sola noche
Como personas que buscan el equilibrio, y tomar tanto como dan, los Libra prefieren pasar de los romances pasajeros y de las aventuras extramaritales. Para ellos no es que exista el amor eterno, pero sí que se deben privilegiar estados mínimos de decencia para garantizar que el mundo funcione en armonía. 

4. Malos padres
Las ideas sobre la economía y la sustentabilidad hacen que los nativos de este signo rara vez se decidan a ser padres, pero cuando lo son resultan ejemplos de lo que un buen hogar debe ser. Por ello son implacables con quienes hacen de la paternidad un suplicio para los hijos. Entre ellos, hay que decirlo, se encuentra el mayor número de padres y madres de acogida. 

5. El desorden
Maniacos del equilibrio, tenían que resultar personas verdaderamente obsesionadas con el orden. Cada cosa en su lugar y en su hora. Con ellos mejor no abandonarse a la impuntualidad, las agendas caóticas y la ropa fuera de los cajones. Creen que el orden es un reflejo de la sanidad de mente y espíritu, y no lo toleran bajo ninguna razón. Mejor hacerse a la idea con ellos a este respecto, pues es una carencia que no perdonan en nadie.